ANÁLISIS: Tendencias y perspectivas del sector inmobiliario en Colombia (Parte 1)

ANÁLISIS: Tendencias y perspectivas del sector inmobiliario en Colombia (Parte 1)

9 Diciembre, 2020 - Sin categoría

La coyuntura económica que ha definido recientemente el comportamiento de diferentes sectores de la economía colombiana, ha producido diversas consecuencias tanto favorables como desfavorables. Principalmente factores como la caída en los precios del petróleo y la devaluación del peso respecto a otras monedas, han provocado que la concepción de ser un país dependiente de los ‘commodities’ se transforme y promueva la generación de riqueza y producción de otros sectores de la economía.

 

 

En línea con lo anterior, el incremento del PIB per cápita, la inversión extranjera entrante y perspectivas de inversión en el país, han permitido que el desarrollo de diferentes segmentos inmobiliarios se consolide. La creciente llegada de turistas incentiva el desarrollo hotelero, comercial y de entretenimiento. Los diferentes programas del gobierno para el desarrollo de vivienda VIS y el potencial ajuste en los precios y niveles de renta de vivienda No VIS y oficinas en las principales ciudades, han promovido que la dinámica del sector se enfoque en el desarrollo de ciudades secundarias.

Es por este motivo que el sector Inmobiliario, en sus diferentes usos, ha presentado un gran avance en los últimos años y se espera que continúe desarrollándose conforme a los factores macroeconómicos y de expectativas de demanda que se derivan de los mismos.

Con el fin de presentar el comportamiento general del sector inmobiliario, hemos consolidado información de mercado en el presente documento como resultado de un trabajo continuo de recopilación de información proveniente de los principales actores del mercado inmobiliario en sus diferentes segmentos y de la labor desarrollada en la práctica de Real Estate en Deloitte en los últimos años.

 

 

 

El objetivo del informe es presentar de forma general el comportamiento del sector inmobiliario en Colombia y principales ciudades. La información aquí contenida es información de referencia e indicativa de la labor de Deloitte de recopilación y no deberá ser utilizada como fuente única o de análisis.

 

¿Por qué Colombia?

La situación financiera mundial, la caída en los precios del petróleo, el déficit en infraestructura llevó a la desaceleración del crecimiento interno en los últimos años, sin embargo la moneda local debilitada ante un dólar fuerte y las iniciativas en proyectos de infraestructura apuntan a generar un panorama positivo para inversionistas extranjeros en Colombia.

En abril del presente año, se publicó la edición de Las Perspectivas de la Economía Mundial por el Fondo Monetario Internacional donde se estima que Colombia crezca 2.5% en el 2016 y 3% en el 2017, niveles superiores a los esperados de Estados Unidos (2.4%) y Europa (1.5%) en el 2016.

A finales de 2013, el peso se negociaba entre COP$ 1,900 y COP$ 1,950 por dólar, mientras que en el primer trimestre del 2016 se negociaba en promedio a COP$ 3,180, facilitando así la inversión extranjera y promoviendo el turismo externo para el país.

La Organización Mundial para el Turismo estima que entre el 2006-2015, la demanda real de los viajes y el turismo en Colombia presenció un crecimiento del 4.5%, valor significativamente superior al promedio de la región (4.1%).

 

Análisis Macroeconómico Colombia

De acuerdo con estimaciones realizadas por el Banco de la República, el PIB de Colombia creció un 3.1% en el 2015. Esta cifra ha sido la 500 más baja desde el 2009. Cifras del DANE indican que la situación económica general sigue siendo relativamente positiva, ya que el PIB está 400 creciendo no muy lejos de su tasa potencial a
largo plazo (4.5%).

El 2015 cerró con una inflación del 6.7% (BanRep), situándose 2.7 puntos porcentuales por encima del rango valor y significativamente superior a la inflación de 3.6% en 2014. Lo anterior se debe principalmente al incremento de los precios de las materias primas, la caída del precio del petróleo, fuente principal de ingresos del país.

Con respecto a la inflación, los principales riesgos a los que se enfrenta el país son la creación de contingencias debido a los cambios de clima o factores externos, que podrían tener un efecto sobre dicho indicador.

 

Inversión y Población

La inversión extranjera directa para el 2015 llegó a USD$ 12,108 millones, lo que representa un decrecimiento de 25.8% en comparación al 2014.

Las actividades petroleras y mineras representaron el 30% del total de inversión, seguido por las industrias manufactureras, con un 20% y los servicios financieros y empresariales con un 17%.

Se destaca el aumento en la participación de los sectores de servicios financieros y comercio, hotelería y restaurantes en el 2015.

Las inversiones en cartera (inversión de capital extranjero sin control en la empresa) que totalizaron USD $9,807 millones, decrecieron en un 47.4% con respecto al año anterior, en el que la cantidad fue USD $18,661 millones.

Estados Unidos, Panamá, España, Bermudas y Suiza encabezaron la lista de los países con la mayor inversión extranjera directa en Colombia durante el 2015. Estos representan el 62% de los flujos a Colombia de enero a diciembre de 2015.

Se estima que en 2016 se muevan alrededor de COP $31.8 billones en nuevos negocios de construcción de viviendas. Adicionalmente, según Camacol, gracias a las estrategias de política pública, se espera que el sector de la construcción crezca un 9.7% para el 2016.

Colombia tiene 9 ciudades con poblaciones de más de 500,000 habitantes, lo que significa que hay una densidad poblacional importante para oportunidades de construcción en varias tipologías. Solo superada en América Latina por Brasil y México, con 27 ciudades cada una.

En la actualidad, la población en Colombia, según el DANE, cuenta con más de 46 millones de habitantes (segundo país de América del Sur por detrás de Brasil), de los cuales, el 18% corresponde a población entre 15 y 24 años de edad. Esto supone que un alto porcentaje de la población es joven.

 

Fuente: Deloitte